"Me quedaré mientras eso te haga feliz, todo el tiempo que eso sea lo mejor para tí"

15 septiembre, 2010

Meet Joe Black

El amor es pasión, obsesión, no poder vivir sin alguien. ¡Pierde la cabeza! Encuentra a alguien a quien amar como loca y que te ame de igual manera. ¿Cómo encontrarlo?, pues, olvida el intelecto y escucha al corazón


"No me preocupa lo que digas, sino lo que no dices. No hay una gota de emoción, ni el mínimo entusiasmo y pasión. ¿Dónde está tu arrebato? Quiero verte flotar, cantar apasionadamente, bailar en éxtasis. Nada más, que seas delirantemente feliz o dispuesta a serlo. Y aunque suene cursi, el amor es pasión, obsesión, es no poder vivir si ese alguien falta. Te digo que pierdas la cabeza, enamórate locamente de alguien que te ame de igual manera. ¿Cómo hacerlo? Olvídate del intelecto y hazle caso al corazón. Y no lo oigo en ti. Lo cierto es que sin eso, la vida no tiene sentido. Llegar al final del largo viaje sin haber amado sería como no haber vivido. Por eso tienes que intentarlo, porque si no lo haces no habrás vivido. En resumen, estáte atenta, nunca se sabe, podría golpear un rayo”.

Mira las estrellas,multiplicalas por un millon de años,
llévalas hasta la eternidad y tendrás solo un mínima idea
de lo que estamos hablando, el amor.

02 septiembre, 2010

C'EST...

Y esque, amor, no somos lo que fuimos ni seremos lo que dijimos que seríamos. Todo terminó, como tantas otras veces, rompiendo ese puñado de expectativas que se crearon a base de luchar contra ellas. Siempre terminabamos haciendo lo contrario de lo que queríamos hacer.

Me rendí mucho antes de darme por vencida. Estaba ya derrotada y lo había aceptado pero, aún así, me resistí a soltar la esperanza que, arrugada, todavía conservaba entre mis dedos. Lo más pequeño puede convertirse en lo más grande cuando no hay nada más a lo que aferrarse.

Me enredé en ti de una manera sobrehumana, como nadie hubiese imaginado que podía hacerlo. Como si creyera que, por soñarte, ibas a terminar existiendo. Inventé de ti mil acciones que nunca vieron la luz. Me refugié en tus silencios para justificar tus ausencias. Desvelé mi mayor secreto el día que reconocí que, en realidad, siempre había estado sola. Yo negaba la evidencia porque, sin pruebas,sin ninguna muestra de ello, no existía el delito. Y tus besos resbalaban por mis mejillas en un fugaz intento de consuelo. Yo, caía una y otra vez de rodillas ante tu mirada esquiva. Insistía. Nunca, ni una sola vez, me tendiste la mano para ayudarme a levantarme.

No seremos nada, ahora lo sé, porque no hay nada que pueda contenernos juntos, absolutamente, nada. Nos separan nuestras diferencias y también nuestras igualdades. Yo soy más tu de lo que nunca podrías imaginar y, sin embargo, nos repelemos como los polos iguales. No sabría aceptar nunca que me rompiste el corazón a propósito. Tu jamás podrías entender que yo realmente empecé a amarte hace tiempo.


Y, a veces,  sólo a veces,  añoro extrañamente las palabras que sabías ubicar en el punto exacto de mis necesidades. Extraño, sorprendentemente, las noches que se desvelaban para escribirte, hasta el amanecer. Aprendo a sobrevivirte con pequeñas dosis de palabras huecas. Y las relleno con todos los sueños que me quedan por cumplir.       




31 agosto, 2010

C'EST LA VIE

Agradecería una respuesta, aunque no tenga sentido, aunque sea una suposición. Una respuesta a la vida misma. Nosotros los humanos, seres con la capacidad de pensar y razonar, nacemos. Pero, ¿qué se supone que tenemos que hacer en la vida? Nuestro único objetivo marcado es reproducirnos para que la especie no se extinga… ¿y qué más da que haya más o menos humanos si en realidad no hemos venido a hacer nada en la Tierra? El resto de los seres vivos nacen, se preocupan por sobrevivir, no lo consiguen y mueren. En cambio, nosotros, nos pasamos la vida enredados en mil malentendidos que en el fondo no nos llevan a ningún sitio. Se supone que para ser felices no nos puede faltar dinero, salud, amor y amistad. Si falta alguno de esos cánones nos sentimos vacíos. Pero nos pasamos media vida preocupándonos y empeñándonos en alcanzar la felicidad en estado puro, el máximo, tenerlo todo y cuanto antes. Y si te paras a pensar… ¿cómo puedes ser feliz sabiendo que has malgastado la mitad de tu vida en alcanzar lo inalcanzable? Sin disfrutar de los pequeños momentos de felicidad que la vida te iba ofreciendo.
Y después de todo, al final, te quedas solo. La vida te forma como persona, los amigos, la familia, el dolor, las experiencias te van completando, te van llenando, y todo eso, ¿para qué? Para que al final, en tus últimos años de vida, cuando verdaderamente ya no te importe nada, te des cuenta de quién eres en verdad.



Details.

- Dime por qué , por qué, dime por qué me elegiste... porque lo hiciste, ¿verdad? ¡Dímelo!
- Sí, te elegí. Te elegí porque pensé que nunca podría enamorarme de alguien como tú.
- ¿Alguien como yo? ¿Y cómo se supone que soy yo?
- Real.

23 agosto, 2010

Mario Benedetti

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

22 agosto, 2010

1

Podría. Sí, podría. Podría sentame y esperar a que pase la tormenta… o dejar, bajo la lluvia, que el viento revuelva mi pelo. Podría olvidarme de nosotros y hacer de todo el ruido más silencio… y arropar tus oídos con las palabras que nunca te digo. Podría acariciarme el dedo indice hasta quedarme dormida y soñar que, desde tu cielo, tu también me estás buscando. Podría gritar hasta quedarme afónica, partirme el alma en dos, arrojarme a algún acantilado. Podría quedarme aquí mismo, un día, dos… una vida entera.

11 agosto, 2010

La teoría de las edades

- ¿Cuántos años tienes?
- ¿Tú cuántos crees que tengo?
- Pues depende. A veces parece que tienes doce, cuando te ríes si digo alguna palabra subida de tono y te sonrojas como una niña. Otras, sin embargo, parece que tienes ochenta... por tu forma de hablar de la vida como si ya la hubieras vivido entera. Alguna vez, hubiera jurado que tenías tres años, por esa inocencia tuya que parece imposible. También he pensado que podrías tener dieciocho, porque vives con la libertad de quién acaba de conocerla. Y sí, también he creído que podrías tener cincuenta, por ese sofoco que te entra cuando corres más de diez minutos seguidos... o treinta, cuando te pones en plan serio y me riñes por mi "inmadurez". Podrías tener cualquier edad que conozco de ti y también podrías tener cualquier otra que desconozco.
- Entonces las tengo todas ... y tengo, también, todas las que te queda por conocer.